This entry was posted on Martes, Enero 6th, 2009 at 11:04 pm and is filed under General. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Recuerdo los tiempos en los que un grupito de amigos trabajábamos juntos y nos tocaba salir de la región para hacer nuestras labores. Una de esas salidas, en la noche, y después de una interminable jornada de trabajo, salimos a cenar por la capital de España a uno de esos sitios rápidos de comida basura poco conocidos en Extremadura: Pizza Hut.
Y me supo a gloria. La mejor pizza que había probado en tiempos. Y unos 6 años después todavía me acuerdo de aquel día. ¿A qué viene todo esto? Sencillo. Acaban de inaugurar un Pizza Hut en Badajoz. Cojonudo!!!! Un noche ideal para terminarla con los nenes rendidos en la cama, los juguetes guardados, los padres medio muertos y una pizza calentita en la puerta de casa;
- pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi (llamando al 924 261 888)
- piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii (tono de llamada)
- Pizza Hut, ¿Qué desea?
- Hola, quería una pizza mediana especial de la casa en la calle xxxxxxxxx de la barriada de San Fernando.
- Ups, me parece que no puede ser. No repartimos en esa zona…..
¡Coño! Se me puso cara de pez y le di hasta las gracias al colgar. Y digo yo… ¿Esto pasa en todas las empresas? Es decir, pizza hut no lleva las pizzas a la barriada de San Fernando que está a unos 5km. ¿Qué pasaría si el taller de mi barrio no cambiara ruedas Michelín? o que el Restaurante de moda no sirviera pescado. Parece inaudito, pero estas cosas pasan. Sólo quiero una pizza, no he preguntado el precio, me puedes colar un €uro más si el recorrido es más largo de lo habitual. Pero nada… parece que no les debo interesar como cliente y eso en plena crisis parece que no cuadra mucho. Y yo me pregunto ¿Algún restaurante chino haría lo mismo? ¿Rechazarían a un cliente por vivir en un barrio alejado del restaurante? Creo que no. Debe ser cosa de los españoles.
En fin, al final llamamos a telepizza y listo. Y para ahogar mis penas seguramente la pizza que tomé en Madrid hace unos 6 años no fue la mejor, sino, que fue el “momento”, esas horas junto a los amigos de toda la vida, compartiendo unas risas, cervezas y pizza en una noche mágica; y eso, no lo lleva a domicilio ni Pizza Hut ni Telepizza.
